En la primera mitad del año 2026 en la Delegación, vivimos dos acontecimientos importantes: la entrega del Convento Patmos en Ypejhú, después de 20 años misionando por esas tierras y, la Fundación de una nueva Misión en la zona occidental del Paraguay, en el territorio del Chaco, al margen del Río Paraguay, en una localidad pequeña llamada “Puerto Sastre”.

El territorio chaqueño es muy extenso y difiere totalmente del verdor de la región oriental del Paraguay. Esta zona es de tierras bajas e inundables con gran cantidad de pantanos y palmares, y buena parte del territorio carece de buenos caminos. Para llegar a nuestro destino el trayecto final se realiza por río, en bote o deslizadora, 45 minutos ¡toda una aventura! Y al asomarnos al pequeño puerto, la torre centenaria de la Iglesia, que tiene como patrón a San Pedro Apóstol, fue la primera en saludarnos.
El martes 28 de abril salimos el primer grupo de cuatro madres desde Ypejhú para preparar el nuevo convento patmos, por dos caminos distintos: Madre Elizabeth y Madre Giuliana vinieron en la camioneta de don Ilson y su esposa doña Ignacia de Ypejhú. Hicieron ruta paraguaya hasta la ciudad de Vallemí, y de allí se embarcaron rumbo a Puerto Satre en bote viajando unos 40 minutos. Paralelamente Madre Beatriz y Madre Jordania salieron en el camión de la carpintería de Paranhos, conducido por Don Walter, nuestro conocido y bienhechor, llevando todos los equipajes. Hicieron ruta brasilera hasta llegar a “pesqueiro foz del Apa”, que queda a la altura de Puerto Sastre. De allí cruzaron el río en un barco haciendo transbordo de todo el equipaje, llegando más o menos en 15 minutos. ¡Llegamos a Puerto Sastre! los dos grupos casi al mismo tiempo.
Desde que desembarcamos nos hallamos con el cariño y el cálido abrazo de un grupo de personas que nos recibieron afectuosamente. Adultos, jóvenes y niños muy contentos nos ayudaban a desembarcar las cosas que trajimos, estaba también la camioneta de la policía, una motocar en la cual nos ayudaron a llevar los equipajes hacia la casa parroquial. Los del Consejo Parroquial fueron encargados de restaurar parte de una casa parroquial que estaba casi en ruinas. Con las gestiones de Monseñor, la ayuda de algunos bienhechores y obreros de la Gobernación cambiaron totalmente el techo de la casa parroquial, arreglando los ambientes y hasta amoblaron la casa para recibir a las Misioneras.
Las Madres del Patmos de Villa Ygatimí llegaron el día lunes 11 de mayo, con la camioneta cargada con lo que aún faltaba por traer, realizando 14 horas de viaje llegando por tierra, con la alegría que caracteriza a la MJVV. El miércoles 13 de mayo por la tarde llegó Monseñor Gabriel, tuvo que realizar un viaje por tierra, aire y agua. Nos comentó que de Bahía Negra a Concepción lo hizo en avioneta, hasta Vallemí en camioneta y en bote hasta Puerto Sastre. Es de admirar recibir a un Obispo en bote. Por lo general, estamos acostumbradas a ver Obispos llegando en camionetas o autos, para Monseñor Gabriel es lo más natural hacer ese tipo de viajes. Llegó con regalitos que nos venía muy bien. Contando ya con la presencia de Monseñor, y pudiendo intercambiar impresiones y experiencias, ya se ultimó pormenores de las ceremonias que venían. Pudimos realizar la Ceremonia de envío en nuestra Capilla contando con su presencia y bendición. Luego, la Santa Misa en honor a Nuestra Señora de Fátima en donde Monseñor Gabriel, firmó públicamente el contrato, diciendo “los tiempos de Dios son perfectos, que Dios mismo ha querido esta fundación” y que, así como las Madres son encargadas del cuidado espiritual, el pueblo también asume la responsabilidad en el cuidado de las Madres. También expresó su alegría de que todas sus parroquias, por fin, ya están atendidas.

El día jueves 14 de mayo fue la Santa Misa de toma de posesión, muy solemne y cargado de emoción. Monseñor mismo deseaba que se realice dicha Ceremonia tal como lo manda el Ritual. Fue hermoso ver al Obispo sentando en la sede con la mitra puesta, escuchando la profesión de fe y promesa de fidelidad a la Iglesia que Madre Dora profesaba públicamente, poniendo la mano derecha sobre los Evangelios que el Obispo tenía sobre sus rodillas. Luego, se dirigieron a firmar en el altar la profesión de fe y el juramento de fidelidad. Y para concluir Madre Dora recibió la llave del Sagrario como símbolo del encargo pastoral que deposita en la Congregación.

Los laicos de la comisión se sentían muy satisfechos de todo el trabajo realizado. En sus mismas palabras decían que “es un sueño hecho realidad” y, aunque falta mucho por hacer. Ya sería distinto porque “están las Madres”, decían. Este pueblo cuenta con alrededor de 200 familias, más los que viven en las 12 estancias, monte adentro. Se divide en 5 barrios: B. San Pedro, B. San Francisco, B. María Auxiliadora, B. Virgen de Fátima, B. Caacupemi.

Si bien aún queda mucho camino por recorrer, se siente una gran alegría por trabajar en estos lugares alejados, abandonados y pobres y, al experimentar la docilidad y disposición que la gente viene demostrando, nos incentiva aún más por realizar la misión con entrega pues esperamos que será muy fructuosa para mayor gloria de Dios y la salvación de las almas.

Madre María Dora
Madre Jordania, Madre Giuliana y Madre Aramí.
Convento Patmos Puerto Sastre
Paraguay