
Sucedió en un bautismo. Gracias a Dios todavía los fieles piden este sacramento. Morena, fue el nombre que le dieron a la niña de 18 meses. Ella es muy viva, muy atenta, y cuando escuchó el canto de entrada, empezó a balbucear también ella. A la hora del rito, no sabemos ¿cómo? desapareció el Santo Crisma. La Madre que llevaba a cabo la celebración, estaba segura de haberlo dejado listo, y no sabía qué hacer. De pronto, nos dimos cuenta de que la bebé lo tenía bien apretado en una de sus manitas, y no quería soltarlo. Lo interesante fue que de lo viva e hiperactiva que estaba, se quedó como un manso corderito. Pienso que esto es acción de la gracia que trae consigo el sacramento del Bautismo.

Madre Norma MJVV