En el año 2021 año dedicado a San José, tuvimos que modificar nuestro plan pastoral. Sobre todo, adaptándonos al tiempo según las variaciones del COVID 19 que ha dejado secuelas en el mundo entero. El celo por las almas y la pasión por el apostolado, nos impulsó a perder el miedo dejando los temores con más confianza en Dios y pidiendo la intercesión de Nuestro Padre Federico.

No contando con la asistencia de los estudiantes del colegio y escuela, como solíamos hacer todos los años anteriores en la Solemnidad de Corpus Christi, esta vez programamos la participación de nuestros catequistas de las diferentes comunidades, con sus respectivas delegaciones para congregarnos en Yawisla, sede del Centro Misional.

Llegada la fecha el 6 de junio, después de un intenso frío, salió un sol radiante como haciéndonos sentir el amor paternal del Dios Padre sobre nuestra comunidad.

Nos dividimos el trabajo para esta actividad, una preparando y ornamentando la Iglesia. Otra organizó los altares para la procesión con las Instituciones y con los catequistas alrededor de la plaza. Otra se encargó de recibir a las delegaciones, que sobrepasaron nuestras expectativas. También para esta ocasión, uno de nuestros fieles generosamente se hizo presente con flores naturales, para arreglar el altar principal de la Iglesia. Ellos por su parte pedían a Dios salud y trabajo, en este tiempo tan difícil por afrontar.

Cuando tocó la campana se dio inició a la celebración solemne de Corpus Christi. En este pueblo los católicos son muy pocos, pero en esta oportunidad, nuestra Iglesia se llenó de gente que no frecuentaba la Iglesia. Terminada la celebración, las autoridades y los catequistas varones, pasaron adelante para llevar el palio, y cuatro niñas vestidas de angelitos portaban en sus manos una canasta de flores frescas, con mixturas para esparcir en el camino durante el recurrido de la procesión.

Este día Jesús Sacramentado pasó por la plaza de Yawisla al igual que pasó por las calles de Jerusalén derramando bendiciones a sus hijos, que con mucha alegría se habían preparado.

Al finalizar la procesión nuestros fieles recogieron las flores y mixturas para llevárselas porque lo usan como medicina, ya que está bendecida por Dios. Después de reponer el Santísimo Sacramento nuestros catequistas con sus delegaciones pasaron al centro catequístico Juan Pablo II, a compartir un almuerzo de fraternidad.

Gracias a Dios, logramos llevar a buen término las actividades programadas para este día. Nuestros catequistas regresaron a sus comunidades muy contentos.

 

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