¡Madre Tescelina se nos adelanta al cielo!

Nuestra querida y buena Madre Tescelina se preparaba para celebrar este año, en diciembre, sus 40 años de consagración a Jesús Verbo y Víctima. Y el Señor la llamó junto a sí el miércoles 14 de julio. Ella alcanzó la meta tan anhelada después de una vida entregada totalmente a Dios y al servicio de su Iglesia. Fue una gran misionera en Perú y en Bolivia. Nosotras siempre la recordaremos con su entusiasmo y alegría que contagiaba.

¡Gracias Señor por su ejemplo de vida!

¡Fiat voluntas tua!

Sigamos rezando por nuestro Noviciado

Ocho de nuestras Postulantes ingresaron al Noviciado el pasado 7 de julio, con esto se fortalece el grupo de Novicias y crece la esperanza de seguir llevando la Palabra de Dios, especialmente a nuestros Hermanos los más abandonados que carecen de la asistencia del Sacerdote.

Cuenten con nuestras oraciones y sacrificios, queridas Hermanas Neonovicias. Desde cada rincón seguiremos elevando fervientes súplicas al Dueño Divino  de la mies para que nos conceda a cada una el don inefable de la perseverancia y que siga aumentando el número de jóvenes decididas por Él.

A Jesús Verbo y Víctima sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén

BODAS DE ORO EN NUESTRO CENÁCULO

En la solemnidad de San Pedro y San Pablo nuestras queridas Madres: Madre Martha, Madre Rita, Madre Hildegardis, Madre Fidelis, Madre Francisca, Madre Lourdes, Madre Tabita y Madre Edel celebraron 50 años de Profesión Religiosa. Con gran emoción renovaron el solemne y triple Sí a Jesús Verbo y Víctima. A Él sea el honor y la gloria, pues nuestro amor se sostiene en su eternidad.

¡Felicidades! a nuestras queridas Madres 

¡Gracias por su fidelidad! que nos anima a seguir adelante.

RECIBE CORRALILLO A LAS MISIONERAS DE JESÚS VERBO Y VÍCTIMA

“Nuestro campo apostólico
lo aramos orando,
lo sembramos predicando,
lo regamos y escardamos expiando”.  

Siervo de Dios Mons. Federico Kaiser MSC

El 27 de mayo, festividad de Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima (MJVV) recordaron el aniversario 118 del bautismo de su fundador, el Siervo de Dios Mons. Federico Kaiser Depel MSC. En horas de la mañana, Mons. Arturo González Amador fue recibido en la parroquia de los Apóstoles Pedro y Pablo de Corralillo para dejar fundado el nuevo Patmos de las Religiosas y la entrega a su cuidado de dicha parroquia.

Antes de la ceremonia, el Obispo Diocesano bendijo las instalaciones de la nueva casa-convento, donde vivirán las madres, luego se dirigió al templo parroquial para dar inicio a la celebración de entrega.

Las MJVV son una congregación de Derecho Pontificio que actualmente están presentes en Perú, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y Cuba. Los lugares apartados y regiones extensas sin sacerdote residente son el campo de su apostolado, mitigando el hambre de Dios y ofreciendo atención religiosa.

Realizan las labores de: enseñar las verdades religiosas, administrar los bautismos, celebrar la Liturgia de la Palabra, administrar la Sagrada Comunión, asistir matrimonios, atender enfermos y moribundos, asistir velorios y dirigir entierros, formar y guiar catequistas, tener a cargo los libros parroquiales y extender las respectivas partidas, etc.

Las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima comparten su vida, trabajo y fe en nuestra Diócesis de Santa Clara. Su primera misión fue en la zona espirituana de Guasimal. Con la entrega de la parroquia de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo en Corralillo, inician un nuevo camino misionero en esta zona villaclareña.

Demos gracias a Dios.

🙏 Muchas felicidades para las religiosas y las comunidades atendidas por ellas. Qué Jesús, sumo y eterno sacerdote les acompañe en este nuevo camino.

(Oficina de Prensa del Obispado de Santa Clara . Cuba)

Compartimos la felicidad de nuestros Hermanos Cubanos por la nueva Fundación en la Diócesis de Santa Clara. Nuestra Madre Superiora General aceptó esta segunda fundación para que nuestras 4 Hermanas no se encuentren tan solitas en la isla cubana. Con esta segunda casa tenemos 8 MJVV en Cuba. ¡La Virgen Santísima las guarde en su corazón de Madre y las proteja con poder de Reina!

Adjuntamos, además de las fotos, el hermoso recordatorio de parte de Mons. Arturo González Amador. Jesús Verbo y Víctima bendiga toda su labor pastoral.

Ceremonia de Entrega de la Vice Parroquia de Incuyo y la parroquia de Pararca a las Madres MJVV

El jueves 13 de mayo del 2021, en el marco de la festividad de la Virgen de Fátima, se llevó a cabo la Entrega de la Parroquia “Santísima Cruz” de Pararca y la Vice Parroquia “San Isidro” de Incuyo  a las religiosas “Misioneras de Jesús Verbo y Víctima” (MJVV), este acto celebrativo se realizó en un acto litúrgico que fue presidido por nuestro obispo y pastor de la Prelatura de Caravelí, P. Reinaldo Nann, y se contó con la participación y concelebración del P. Efrén Alcántara Rojas, párroco de Pauza y el P. Jaime Carrascal Quiroz, párroco de Caravelí. También estuvo presente la Madre María Jacinta MJVV, Superiora General de la Congregación MJVV y las madres que trabajan en la parroquia de Pullo y también de Caravelí, además se contó con la presencia de autoridades y feligreses  del lugar.

Antes de la ceremonia, Mons. Reinaldo bendijo las instalaciones de la nueva casa y convento, donde vivirán las madres, para luego dirigirse al templo para dar inicio a esta celebración de entrega. Dentro del acto litúrgico, Mons. Reinaldo hizo una breve reseña histórica de la Vice Parroquia de Incuyo, quien mencionó que después de muchos años, las Religiosas MJVV se hacen cargo, de nuevo, dicha parroquia, desde los tiempos de Mons. Federico Kaiser, primer obispo de la Prelatura de Caravelí,  ya que después estuvieron, por un tiempo, las religiosas mexicanas de la Congregación “Misioneras Eucarísticas de María Inmaculada”, y luego el P. Adán Falcón, quien estuvo más de 15 años como párroco.

En la homilía, Mons. Reinaldo resaltó la importancia de esta fecha, en la que se celebra la Fiesta de la Virgen María, quien se apareció a tres pastorcitos en Fátima, y que las madres MJVV quisieron que coincida con este acto de entrega, para así hacer presente a Nuestra Madre Santísima, a través de su presencia, a los fieles de estas parroquias. Así mismo, nuestro obispo recordó a las religiosas, su compromiso pastoral que tienen con su parroquia, del mismo modo, a las autoridades del lugar y feligreses, el compromiso que tienen para con la comunidad religiosa.

Después de la homilía el obispo hizo entrega, de manera oficial, a la superiora local, Madre María Carmela, las llaves del templo para que así ellas puedan hacerse cargo de ella y velar por la atención pastoral de los feligreses. Acto seguido, el P. Jaime Carrascal dio lectura al Decreto N° 019-2021, por la cual se hace entrega la Parroquia “Santísima Cruz” de Pararca y la Vice parroquia “San Isidro” de Incuyo a las Madres MJVV. En dicho documento también se menciona a la Superiora local, Madre María Carmela como Administradora Parroquial de dichas parroquias, con los mismos derechos y obligaciones de un Administrador parroquial, menos en los sacramentos que son reservados al sacerdote ordenado;  y a las Madres Nazareth, Mercedes, Salesa y Giuliana, que conforman el equipo pastoral, que a la vez podrán administrar los sacramentos del bautismo y Matrimonio según los cánones 861,2 y 1112).

Terminada la ceremonia litúrgica se procedió a compartir un almuerzo de confraternidad con los presentes.

Felicitamos a la Madre María Carmela MJVV, y a su equipo pastoral, por asumir este compromiso de estas parroquias de Pararca e Incuyo y pedimos a nuestra Madre, la Virgen María, que las acompañen en este nuevo proyecto de evangelización.

(Publicado por la Prelatura de Caravelí)

 

¡VOLVEMOS A INCUYO!

Este 13 de mayo, día en que recordamos la aparición de Nuestra Madre del Cielo en Fátima, haremos realidad la solicitud del Obispo de Caravelí, Mons. Nann. Hace un año pidió a nuestra Madre Superiora General fundar el segundo centro misional en su Prelatura. El lugar elegido era Incuyo. Con gran entusiasmo se iniciaron los preparativos y ahora sólo faltan unos días.

Nuestras fundadoras ya están en camino hacia nuestra Casa Madre, el Cenáculo de Caravelí, mientras nuestra Madre General y nuestra Madre Ecónoma General ya se encuentran en Incuyo preparando la llegada de la nueva comunidad.

De la comunidad de Lurín va Madre Salesa y con ella vamos todas, al hermoso pueblo de Incuyo ubicado en la cercanía del volcán Sara Sara. Madre Salesa se despidió de nosotras diciendo: ¡Que Dios nos conceda piel de alpaca! para enfrentar al frío. ¡Felicitaciones a nuestras pioneras!

INICIAMOS LA FASE ROMANA

Después de haber recibido el Decreto de validez Jurídica, que indica que el Proceso de investigación incoado en Lima, sobre la vida, virtudes heroicas y fama de santidad del Siervo de Dios, Mons. Federico Kaiser Depel, MSC, se ha realizado conforme las Normas vigentes para el efecto, la Congregación para las Causas de los santos nombró el Relator el 30 de marzo del año en curso. Se trata de Mons. Maurizio Tagliaferri, quien en colaboración de la Postuladora, Dra. María Victoria Hernández Rodríguez, redactarán la Positio.

Pedimos sus oraciones para que la Causa llegue a buen término para la mayor gloria de Dios. Más información encontrará en esta misma página en la ventana: Menú: Padre Fundador: Proceso de Beatificación.

Mi historia como Misionera y futura comunicadora social

Soy  Madre María Rocío MJVV , una religiosa de Perú con votos perpetuos de la Congregación de Derecho Pontificio de Misioneras de Jesús Verbo y Víctima. Hace 14 años que estoy sirviendo a Dios como misionera. Estudio Comunicación Social e Institucional en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma gracias a la ayuda de los benefactores de CARF. Agradezco la campaña de esta Fundación “Qué ninguna vocación se pierda”. Hacen falta comunicadoras sociales preparadas. 

Nací en Córdoba (Argentina). Hasta los 16 años era una chica como tantas otras, sin ningún interés por las cosas de Dios o por las cosas de la religión.

 

Como tantos, me acordaba de Él solo cuando tenía problemas o dificultades. Pero tuve la gracia de tener unos padres muy religiosos que me enseñaron lo que es el respeto, el sacrificio y sobre todo quién es Dios.

Por distintas circunstancias de la vida, tuvimos que ir a vivir a otro lugar, donde comencé a asistir a un colegio donde algunos chicos estudiaban también en el seminario menor.  Me impresionó mucho ver a jóvenes de mi edad entregando su vida a Dios, en especial uno de mis compañeros que ahora es sacerdote.

¿Dónde servir al Señor?

Esto hizo que me preguntara sobre qué debía hacer yo en mi vida, y me di cuenta que quería seguir el mismo camino. Un retiro ratificó mi decisión. Pero, ¿a dónde ir?, ¿Dónde servir al Señor? Una cosa tenía clara: quería ayudar a la gente pobre.

Visité tres congregaciones y conocí a las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima gracias a una amiga. Fui a hacer una experiencia, donde escuché una frase que me impresionó muchísimo de nuestro Padre Fundador: “No les ofrezco una vida cómoda pero sí feliz, feliz, feliz”. Ya no me quedaban más dudas, aquí quería servir al Señor. Terminada la Secundaria, el día que ingresé en el convento, atravesando la puerta de la clausura le dije al Señor: “Para siempre”, y por mi perseverancia rezo cada día al Señor.

Nuestro Fundador es el Siervo de Dios, Monseñor Federico Kaiser MSC. El llegó al Perú en 1939, y en 1957 fue nombrado Ordinario de la nueva Prelatura de Caravelí. Fundó la Congregación al ver el vasto territorio que debía atender y la escasez de sacerdotes que había.

Trabajar en lugares abandonados

Ahora pertenezco a la Congregación de Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, que tiene como carisma trabajar en lugares abandonados, alejados y pobres que carecen de sacerdotes residentes. Nosotras vamos a estos lugares y compartimos el abandono con nuestra gente acompañándolos espiritualmente.

Los preparamos por medio de una adecuada catequesis, para que un sacerdote los visite una o dos veces al año y puedan acercarse a los sacramentos bien preparados. Por vivir en zonas de difícil acceso, donde es imposible participar de la Santa Misa todos los días, celebramos una paraliturgia para explicar el evangelio y administramos el sacramento de la Eucaristía a los fieles que han podido confesarse.

Bautismo, matrimonio y catequizar

Por nuestra formación y vocación, tenemos permiso de la Santa Sede para administrar el sacramento del Bautismo, asistir a matrimonios, ayudar a nuestros feligreses al buen morir. También dirigimos entierros, enseñamos las verdades religiosas y les ayudamos según nuestras posibilidades, en sus necesidades temporales.

Después de haber hecho toda la etapa de formación, nuestros estudios abarcan un periodo de 6 o 7 años, estaba lista para ir a las misiones. Mi primer centro misional fue “La Candelaria”, en Santiago del Estero, una de las zonas más pobres de Argentina.

Para poder llegar a nuestros pueblitos, las religiosas utilizamos todos los medios de transporte disponibles.  Por eso, aparte de llegar a pie o camioneta, vamos a caballo, en sulcki, bicicleta, etc.

Una de las experiencias más hermosas que he tenido es la de pedalear 20 o 25 kilómetros, por esos caminos arenosos y silenciosos de Santiago llevando el Santísimo. La naturaleza se siente en toda su expresión y podemos meditar la bondad y misericordia del Señor que a veces se vale de instrumentos tan indignos como nosotros para llevar la Buena Nueva de la Salvación.

«Las `madrecitas´ vienen a visitarnos»

Al llegar a nuestras comunidades, la gente nos espera para la catequesis, la celebración de la Palabra y la recreación. Cuando vamos, para ellos es una fiesta porque “las madrecitas”, como nos llaman, van a visitarlos.

En este lugar trabajé tres años, siendo después trasladada a un centro de misiones en Perú. Pasé de trabajar de la llanura argentina con una temperatura de más de 50 °C, a la altura de 3.500 a 5.000 metros sobre el nivel del mar, con el frío característico de la sierra peruana.

Realidades muy distintas unas de otras, pero para mí siempre muy hermosas, porque la vida misionera me encanta. Caminar por esos lugares tan inhóspitos, dónde también hay almas que tienen hambre de Dios, llevando la alegría del Evangelio, a pesar del frío, de la distancia o de las dificultades es una experiencia que no la comparo con nada.

Como dice el Papa Francisco: “Ser pastores con olor a oveja”, creo que lo cumplimos, porque nosotras como misioneras, vamos a lugares muy difíciles geográficamente, pero no imposibles, porque sabemos que el Señor siempre está con nosotras.

Transmitir las grandes verdades de la Fe

Nuestro Fundador siempre nos decía que, para enseñar a nuestra gente sencilla, debemos saber mucho, muchísimo, porque debemos transmitir las grandes verdades de la Fe de una forma accesible y comprensible para todos.

Por este motivo, aparte de los estudios propios de nuestra preparación, algunas de nosotras tenemos la gracia y oportunidad de formarnos aquí en Roma, corazón de la cristiandad, para después ser profesoras de nuestras hermanas. 

Por el prestigio y enseñanza de calidad que tiene la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, muchas nos hemos formado aquí, donde no solo se recibe preparación intelectual, sino que además contiene muchos elementos importantes para nuestra formación religiosa: lugares para rezar, celebración de la Santa Misa y la ayuda y comprensión de cada uno de los profesores que dictan los cursos.

Clima de familia

Lo que más me impresiona es el clima de familia que se respira en la Universidad de la Santa Cruz, a pesar de que los estudiantes somos de naciones tan distintas. Cada uno es importante, y cada profesor da de su tiempo para aclarar todas nuestras dudas y solucionar nuestras dificultades.

Estoy estudiando la Licenciatura de Comunicación Social e Institucional, ya que las redes sociales son también un lugar que necesita ser evangelizado, y necesita de Dios. También podré, algún día, ayudar a mi Congregación en la transmisión de su misión y labor pastoral dentro de la Iglesia.

La Santa Madre Iglesia, a quien nuestro Fundador nos enseñó a amar con un cariño y fidelidad entrañables, es tan universal, tan maternal y siempre actual, que busca estar presente en cada rincón del planeta.

Vocación misionera y comunicadora

La Iglesia es tan rica en carismas que nosotras, religiosas, como cuerpo místico de Cristo que somos, podemos ayudar en la evangelización y transmisión de la fe, cada una en su puesto, ya sea a través de la oración, de la misión, del acompañamiento espiritual, de la ayuda de los más necesitados, etc.

No buscamos el aplauso ni la admiración de las personas o del mundo, sino que todo lo hacemos para mayor gloria de Dios y salvación de las almas, quedando con esto satisfechos todos nuestros anhelos, donde procuramos hacer del mejor modo posible aquello que es la Voluntad de Dios. Soy feliz de haber sido elegida por Dios para ayudar a los más necesitados, y por mi vocación misionera acercar a Dios a tantas almas que necesitan de Él.

La mujer en la Iglesia

La mujer en la Iglesia, también como laica, tiene un papel fundamental, porque ella como esposa, como madre, como hija y sobre todo como mujer tiene la misión importantísima de ser el corazón y alma de la familia; ella da valor, fortaleza, ánimo y alegría, y esto tiene un valor inapreciable.

Lo importante es que se comprenda, que su vocación debe tender hacia la santidad de vida porque será allí donde su misión fructificará aún más. Esta debe ser la verdadera reivindicación de la mujer: ser santa.

Infinitamente agradecida por el apoyo de todos aquellos que hacen posible que también nosotras religiosas podamos acceder a nuestra formación intelectual, para después desbordarlo en nuestra vida misionera.  Al ser nosotras religiosas de bajos recursos y de trabajar entre la gente pobre, nos cuesta no pocos sacrificios. Pero sabemos que vale la pena, porque nos formamos para después formar. Teniéndolos presentes siempre en mis oraciones.

Publicado por https://carfundacion.org/testimonio/ misionera-futura-comunicadora- social/

 

GRACIAS A ADVENIAT DESDE CAÑARIS

El azote de la pandemia del coronavirus también llegó a nuestros pueblos de Cañaris. Muchos no pudieron sobrevivir.

En medio del temor y la incertidumbre apareció la esperanza de Adveniat. Nuestros Hermanos de Alemania, no se olvidaron de nosotros y brindaron su apoyo económico para poder instruir a nuestra gente y proporcionarle material de limpieza, víveres y medicina. Rápidamente hicimos paquetes y los llevamos de pueblo en pueblo. Al mismo tiempo instruimos a pequeños y grandes.  El temor fue cediendo y renació la fe en Dios Padre de bondad y en los hombres de buena voluntad que no olvidan a los más abandonados.

A todos nuestros Hermanos de Alemania que a través de Adveniat nos ayudan un cordial saludo y agradecimiento.

Las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima desde Cañaris