{"id":6691,"date":"2023-03-30T04:06:05","date_gmt":"2023-03-30T02:06:05","guid":{"rendered":"https:\/\/mjvv.org\/unkategorisiert\/compartiendo-el-dolor-de-nuestros-ancianitos\/"},"modified":"2023-03-30T05:20:45","modified_gmt":"2023-03-30T03:20:45","slug":"compartiendo-el-dolor-de-nuestros-ancianitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mjvv.org\/de\/missionare\/compartiendo-el-dolor-de-nuestros-ancianitos\/","title":{"rendered":"Compartiendo el dolor de nuestros ancianitos"},"content":{"rendered":"<p>En la vida misionera, uno experimenta muchas alegr\u00edas, pero tambi\u00e9n comparte la tristeza y el abandono en que viven nuestros fieles, como es el caso de nuestros ancianitos. Sucede que al visitarlos muchas veces los encontramos solos, abandonados por sus hijos, quienes se han marchado a la ciudad, y viven all\u00e1, olvidando a quienes anteriormente les dieron todo y trabajaron por ellos. Otros no se han casado o contrajeron matrimonio, pero muri\u00f3 el c\u00f3nyuge qued\u00e1ndose solos. Verlos como se enjugan el rostro con esas manos callosas, dese\u00e1ndose la muerte para por fin descansar llega muy hondo de nuestras almas. Nosotras los abrazamos y consolamos, los escuchamos, y les invitamos a rezar. Ellos se colocan con fervor de rodillas, aunque a veces no pueden ni caminar. A\u00fan as\u00ed, a veces esbozan una sonrisa. Tratamos de llevarles algo de v\u00edveres, a veces alg\u00fan alimento caliente. Volviendo muchas veces con el coraz\u00f3n oprimido a nuestro convento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6681\" aria-describedby=\"caption-attachment-6681\" style=\"width: 1500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6681 size-full\" src=\"https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/modelo-interno-paginaweb.png\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/modelo-interno-paginaweb.png 1500w, https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/modelo-interno-paginaweb-300x100.png 300w, https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/modelo-interno-paginaweb-1024x341.png 1024w, https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/modelo-interno-paginaweb-768x256.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6681\" class=\"wp-caption-text\">Misioneras durante diversas visitas a domicilio<\/figcaption><\/figure>\n<p>En una ocasi\u00f3n visitamos a Don Mauro, quien lleva m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os tullido, su mam\u00e1 muri\u00f3 y ahora lo cuida su hermana, que est\u00e1 separada del esposo. Al vernos comenz\u00f3 a llorar y nos cont\u00f3 que su hermana se hab\u00eda ido a vivir con su nueva pareja, y hac\u00eda d\u00edas que no com\u00eda. Pedimos a los vecinos que le llevasen comida y les dimos v\u00edveres para que preparen los alimentos, pues para nosotras este pueblito queda lejos de nuestro convento, lo que no nos permite visitarlos con m\u00e1s frecuencia. Don Mauro para poder movilizarse, se arrastra dejando en el suelo una zanja, y con las manos apenas puede coger la cuchara. Nosotras le limpiamos el rostro, pero no quiso comer, s\u00f3lo lloraba pidiendo a Dios que se lo lleve. Con ese dolor en el coraz\u00f3n nos dirigimos a nuestro convento preocupadas y rogando por \u00e9l a Dios.<\/p>\n<p>La semana siguiente volvimos a visitarlo, y estaba muy contento pues su hermana hab\u00eda vuelto. Ella tambi\u00e9n es ya ancianita, por lo tanto no le pod\u00eda reprochar nada. Pero ella sola hab\u00eda ba\u00f1ado a su hermano, hab\u00eda lavado la ropa y las frazadas. Una gran alegr\u00eda para nosotras, Dios sabe arreglar las cosas a su modo.<\/p>\n<p>Por otro lado, nuestros abuelitos tambi\u00e9n son graciosos. Una ancianita deb\u00eda ir a la ciudad a cobrar su bono, gracias a una se\u00f1orita que vive al lado, se puso muy linda para su viaje. Al llegar al lugar, baj\u00f3 de la camioneta con dos bastones para sostenerse. As\u00ed que la gente al verla con esos bastones muy amablemente le dio pase y la atendieron. Luego aprovechando su viaje a la ciudad, comenz\u00f3 con sus compras: verdura, frutas y v\u00edveres. Le recomendamos que tambi\u00e9n se compre ropa nueva y algo de abrigo. Todo lo pagaba ella desde la camioneta. Era muy curioso verla que con alegr\u00eda pod\u00eda ella misma hacerse cargo de sus cuentas, pagando hasta el \u00faltimo c\u00e9ntimo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6685\" aria-describedby=\"caption-attachment-6685\" style=\"width: 1500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6685 size-full\" src=\"https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/el-dolor-de-los-ancianos.png\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/el-dolor-de-los-ancianos.png 1500w, https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/el-dolor-de-los-ancianos-300x100.png 300w, https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/el-dolor-de-los-ancianos-1024x341.png 1024w, https:\/\/mjvv.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/el-dolor-de-los-ancianos-768x256.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6685\" class=\"wp-caption-text\">Misioneras de Jes\u00fas Verbo y V\u00edctima con ancianitos<\/figcaption><\/figure>\n<p>Nosotras quedamos muy contentas despu\u00e9s de hacerle este favor, pues el Se\u00f1or se vale de nosotras para aliviar a sus hijos en su dolor, soledad, y sufrimiento. Que el Se\u00f1or bendiga y proteja a nuestros ancianitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Madre Soledad MJVV<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la vida misionera, uno experimenta muchas alegr\u00edas, pero tambi\u00e9n comparte la tristeza y el abandono en que viven nuestros fieles, como es el caso de nuestros ancianitos. 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