SIEMPRE CONTEMPLATIVAS Y ACTIVAS

 

La pandemia no puede detener nuestro corazón y nuestras manos. Como decía Nuestro Padre Fundador: “Debe ser tan eucarística nuestra alma como mariano nuestro corazón”. 

 

Y aunque la pandemia ahora nos confina, tenemos más tiempo para hacerle sentir al Señor que Él es el único por quien vivimos y existimos.

 

 

Y cuando la pandemia nos permita salir, entonces volveremos con más ardor y fervor a predicar su Nombre hasta los confines de nuestros Patmos.

Muy a propósito para este tiempo son las palabras de Nuestro Padre Fundador: Después de haber hablado tanto a los hombres DE Dios, ahora nos toca hablar A Dios de los hombres.

¡JUNTAS HASTA LA ETERNIDAD!

El 31 de diciembre de 2019, Madre Teodora se levantó muy alegre con la esperanza de llegar pronto a San Rafael, donde nuestra buena Madre Superiora General esperaba a todas nuestras misioneras en Argentina. Nadie sospechaba que nuestro Amado Jesús la estaba llamando aquel día. “Dichoso el siervo si al llegar su Señor lo encuentra cumpliendo su deber” Lc 12,43. Misionera hasta el último momento de su vida.                                                                                            Gracias, querida Madre Teodora, por su vida de entrega

                        y todas sus  Hermanas le decimos

                             ¡Juntas hasta la eternidad!

 

Necrología de Madre María Narciza MJVV

Muy queridas Madres y Hermanas todas,

Casi a 3 meses de la partida al Cielo de Madre Teodora, Nuestro Amado Esposo, nos sorprende, llamando a otra querida Hermana nuestra, Madre María Narciza. Recordamos muchas de nosotras, que Madre Narciza estuvo con su comunidad en nuestro querido Cenáculo desde el 28 de enero al 02 de marzo de 2020. Pasó muy contenta este mes de convivencia fraterna, asistiendo y participando en todos los encuentros comunitarios, como conferencias, clases, recreaciones, etc. Juntamente con todas las 173 Madres  de los patmos que entonces nos reunimos.

El día 4 de marzo regresó con su comunidad a su Patmos, Villa Canaria y al atardecer del día 12 del mismo mes, presentó malestares que a partir del mediodía del día 13 recrudecieron. La atendió la enfermera de la Posta médica, quien la derivó a Ayacucho. Sin embargo, ante la evidencia de la gravedad del caso fue llevada al hospital de la ciudad más cercana, donde en breve tiempo falleció. Según el médico la causa fue un infarto cerebral; mas, es verdad que ya tenía malestares estomacales y venía a sus respectivas consultas con el Dr. Calvo, médico, que le descubrió el lupus y trató esta enfermedad que padecía desde hacía 25 años. Cabe mencionar que Madre Narciza aceptó y llevó esta enfermedad como voluntad de Dios y con mucha valentía y serenidad.

Amó mucho las misiones a las cuales se entregó con afán por conseguir y salvar almas, almas, almas para Dios. La gente de los lugares donde trabajó, tales como Catahuasi, San Cristóbal y Canaria la recuerdan con mucho cariño y gratitud, por su alegría, bondad y entrega. Igualmente dejó en los Obispos con quienes trabajó, recuerdos gratos y ejemplos vívidos de su vida misionera alegre y sacrificada, como ellos de diversas maneras lo han expresado.

Madre María Narciza MJVV, Maritza Inés Lazo Mujica, nació en Catacaos-Piura, el 02 de agosto de 1959. Ingresó a nuestra Congregación el 13 de enero de 1977.

Después de su formación en el Postulantado y Noviciado, tiempo en que demostró ser una Hermana idónea, emitió sus primeros Votos el 08 de diciembre de 1979, y prometió fidelidad perpetua a Jesús el 08 de diciembre de 1985.  Estando en el campo de misiones partió al Cielo el día 13 de marzo del 2020. Tenía 60 años.

¡Nuestra Hermana llegó a la meta! ¡El Amado Esposo se la llevó pronto a gozar de las Bodas Eternas!

Preguntamos a Jesús: ¿Por qué, Señor, tan pronto?… Pidámosle que a cada una nos dé la respuesta, es decir, ¿Qué nos pide el Señor a cada una? …

Su Hermana en Cristo

Madre María Jacinta MJVV

Necrología de Madre María Teodora MJVV

Muy queridas Madres y Hermanas todas,

Les escribo a todas con la alegría que nos da la FE de tener una Hermana más en el Cielo, pero a la vez con el dolor de que hemos perdido a una Misionera de 63 años, cuya vida fue truncada por un accidente vehicular, en la provincia de La Rioja, camino a San Rafael a donde se dirigía con la comunidad de Antofagasta de la Sierra, para nuestro encuentro fraterno anual.

Madre María Teodora MJVV, Mariana Antialón Quispe, nació en Chincha, departamento Ica, Perú, el 05 de julio de 1956. Pronto su familia se trasladó a vivir a la provincia de Cañete, Lima, donde transcurrió su niñez y juventud. A los 22 años ingresó a nuestra Congregación.

El tiempo de su formación lo realizó en nuestro Convento Cenáculo, donde como Novicia se destacó por su docilidad y generosidad. Idónea en su vida religiosa emitió los primeros Votos el 13 de mayo de 1981 y los sagrados Votos perpetuos el 13 de mayo de 1987.

Viéndola apta para las misiones pronto fue enviada a trabajar en algunos Patmos del Perú y en 1993 fue enviada a trabajar en Argentina, en donde desplegó su labor de buena misionera la mayor parte de su vida.

El 31 de diciembre de 2019, en San Rafael, esperábamos a todas nuestras comunidades de Argentina con una alegre bienvenida. A las 8.00 horas una llamada telefónica de una de nuestras Hermanas, quien nos daba datos del accidente acaecido hacía media hora en el lugar arriba indicado cambio nuestros ánimos. La alegría se trocó en dolor y preocupación y nos unió, para iniciar con prontitud una tramitación desconocida para nosotras, pues es la primera Hermana que muere en el extranjero. Y para preparar el Convento y recibir a nuestra Hermana difunta.

La ayuda de Dios no se hizo esperar a través del Obispo, del Sacerdote del lugar, de algunas autoridades y personas que hicieron posible que el cadáver fuera trasladado al día siguiente, cosa que humanamente era imposible, según nos dijeron, por ser vísperas del Ano Nuevo 2020.

¿Qué decir? Todo se llevó a cabo bien. Debo añadir, que parecía que Dios ya recompensaba a su Misionera, pues, recibimos todas las ayudas que necesitábamos, y por otro lado las muchas condolencias de la gente con los recuerdos y detalles de las personas ayudadas por Madre Teodora eran reconfortantes.

Con los ángeles podemos cantar: ¡Aleluya, aleluya, aleluya! Alegrémonos y regocijémonos, han llegado las Bodas del Cordero y su Esposa se ha engalanado. ¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Su Hermana en Cristo

Madre María Jacinta MJVV

No es más que un hasta luego!

 

A mediodía del 13 de marzo, nuestra muy querida Madre María Narciza MJVV se despidió de nosotras.

Todas la vimos en nuestro encuentro fraternal a principios de año; hasta el final nos animó con su alegría y buena disposición.

Después de 25 años de enfermedad que ella asumió como parte de su vida misionera, Dios la llamó y ella acudió con su lámpara encendida al encuentro del Esposo Divino.

La vimos retornar contenta y entusiasta a su centro de misión, Villa Canaria. Con el celo apostólico, que la caracterizaba emprendió sus actividades misioneras. Y así en plena labor misionera el Señor la llamó. En medio de la tristeza por la pérdida nos consuela la esperanza de la Resurrección.

Sus restos descansan en Caravelí.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

“El Corazón de Jesús

es el símbolo por Excelencia de la

Misericordia de Dios;

pero no es un símbolo imaginario,

es un símbolo Real,

que representa el Centro,

la fuente de la que ha brotado la Salvación

            para la entera humanidad”     Papa Francisco

 

Si bien rendimos culto al Corazón de Jesús, nuestro culto va más allá del corazón de carne, se dirige al Amor de Dios cuyo símbolo elocuente es el corazón de su Hijo. Es decir, esta devoción se dirige a Jesús mismo. Jesús es la manifestación clara del Amor Misericordioso de Dios para con toda la humanidad. Su Sagrado Corazón buscó en todo momento manifestar ese Amor Divino por la humanidad cuando sin descanso buscó aliviar el dolor y la miseria de los hombres. Sus milagros son la gran manifestación del Amor Divino que no tiene límite ni puede quedar encerrado en sí mismo.

El objeto de esta devoción exige un acto apropiado por parte de nosotros, ya que la devoción al Corazón amante de Jesús, es principalmente una devoción al Amor, a Jesús. Su característica debe ser la reciprocidad del amor, es decir pagar su Amor con nuestro amor.

Más aún, debido a que hoy en día tantas almas se alejan de este Amor, el amor propio de la devoción deberá manifestarse como un amor de reparación. De ahí la importancia de los actos de desagravio. Todo cristiano está llamado a ser un alma Reparadora. Reparar es consolar el Corazón de Cristo por los ultrajes que frecuentemente recibe. El amor de reparación es semejante al Amor de Jesús Víctima que fue el primero en reparar el honor ultrajado de Dios Padre por el pecado. Jesús es Víctima inocente que carga con los pecados del mundo y se ofrece al Padre en el Altar de la Cruz para reparar estas ofensas.

La devoción al Corazón de Jesús nos invita a Imitarle en este Amor reparador. Reparar nuestros pecados y también los pecados ajenos. Esto es pagar amor con amor. Cuando rogamos por un pecador  y nos ponemos en su lugar, pidiendo perdón por sus pecados, nos hacemos semejantes al Sagrado Corazón que arde de Amor por la Salvación de las almas. Cuando rezamos por la conversión de los pecadores, el Sagrado Corazón encuentra en esta oración, reparación por las ofensas recibidas y no puede más que escucharr estas súplicas.

Estamos invitados a imitar al Corazón Divino en todo momento de nuestra vida; si así lo hacemos el transformará nuestra vida, llenando nuestro corazón de su Amor reparador, y derramando gracias abundantes sobre nuestras almas. Acerquemos los corazones de todos los hombres al Corazón Divino de Jesús, Adorando, Reparando, Pidiendo perdón por ellos, que nuestra vida sea totalmente una Luz para nuestros hermanos y una hoguera de amor para el Corazón Divino.

Misioneras de Jesús Verbo y Víctima

Domingo de Ramos

Con el Domingo de Ramos comenzamos  la Semana Santa. Este día se recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén en medio e una multitud que lo aclamó como el Mesías “Rey de Israel”. Mientras que en otras oportunidades Cristo no quiso que lo proclamen su rey, este domingo a pocos días de su inmolación en la Cruz deja que la multitud lo reciba con cánticos  y palmas.

Hoy nosotras también salimos al encuentro de Jesús, lo recibimos y proclamamos como nuestros Rey. Pero, Cristo reina en verdad en nuestras vidas? la multitud entusiasmada le sigue este día, y el panoramam cambia totalmente el viernes santo. los que estaban a su lado le dejan solo. Cuántas veces es nuestra vida igual. estamos felices con Jesús en momentos de triunfo y fiesta, y lo dejamos solo en el momento de la Cruz. El sacrificio, el dolor, el sufrimiento nos aleja de él.

Este mundo que nos ofrece comodidades, nos hace olvidar muchas veces que somos cristianos. Ser un cristiano, católico de verdad, es seguir a Cristo cada día cargando con nuestra Cruz. Es renunciar a nosotros mismos, es decir, nuestros egoísmos, vanidades, pereza y tantos males que nos aquejan y no nos deja avanzar hacia Dios y la verdadera felicidad. Si llevamos una vida con Cristo, llegaremos a triunfar con él.

Recordemos a Cristo en este día como nuestro Rey y hagamos su trono en nuestros corazones, Levantando las Palmas como la gente que lo recibió en Jerusalén salgamos a su encuentro.  Para cada día morir con él y Resucitar con él.

Quinto Domingo de Cuaresma

Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:

—«Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:

—«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». – E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó sólo Jesús, con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó:

—«Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».

Ella contestó: «Ninguno, Señor».

Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Así termina el Evangelio de san Juan, con estas palabras que son una propuesta a todos nosotros para romper con el pecado.

Jesús está en el Templo enseñando, de repente se acerca una multitud de fariseos y escribas empujando a una mujer encontrada en flagrante adulterio. Dicen a Jesús: La ley de Moisés nos manda apedrearla ¿Qué dices tú? …

¿Qué dice Jesús? Jesús escribe en el suelo. Si contesta que hay que cumplir la Ley, los fariseos propagarán que Jesús es inhumano frente a la mujer. Si dice que hay que perdonarla, dirán que Jesús va contra la Ley sagrada.

Jesús,  escribe en el suelo. ¿Qué es lo que escribe?- No lo sabemos. Tal vez algunas iniciales de los nombres de quienes son culpables de pecados mayores que los de la mujer. Insisten en preguntarle y su respuesta es clara: -“El que está sin pecado que lance la primera piedra”. Uno a uno de aquellos fariseos se va. Queda la mujer avergonzada, no se atreve a levantar la mirada y su rostro está cubierto en lágrimas. Jesús ve en esta alma un sincerísimo arrepentimiento de su pecado, ve un alma que espera el perdón de Dios. Jesús se dirige a ella para levantarla del fango del pecado y devolverle su dignidad.

Jesús no reprocha a la mujer, no se indigna por los pecados que ella a cometido, Él quiere levantarla del fango: “¿Mujer nadie te condena? Yo tampoco te condeno. ¡Pero en adelante no peques más! Y la mujer se va.

Los fariseos se creen justos ante Dios, condenan a muerte a quien cae en pecado y ellos mismos no quieren reconocer sus pecados. Creen ellos que no tienen pecado. Hoy los fariseos modernos, al contario,  no dicen a nadie: “eres pecador”, sino que, dicen que no hay pecado. El pecado es una cosa anticuada. Por esto no es necesario la confesión, la penitencia, la conversión. Los confesionarios hoy en día están vacíos, no es necesaria la confesión. Pero, se comulga más que antes. Acercándose con ligereza al sacramento Rey, el sacramento de la Eucaristía.

Jesús ha dicho: “Vete y no peques más”. No ha dicho que el pecado es algo insignificante, sino, pide a la mujer no volver al pecado. Salva al hombre y reconoce que hay pecado. Sabe que el pecado hunde al hombre y le quita su dignidad, lo hace esclavo.

Este es Jesús señalado como el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Jesús carga con una cruz y es crucificado por los pecados del mundo. Ahí en la Cruz Jesús muere por los pecadores del mundo. El castigo por los pecados del mundo están sobre él.

¿El pecado es una cosa insignificante? El Cristo en la cruz y la verdad del Gólgota hablan el lenguaje de la verdad, de que el pecado es el mal más grande, el único y verdadero mal cuyas consecuencias son todos los demás males en el mundo. La enfermedad, el dolor, la miseria y los crimines que tan cruelmente se cometen en el mundo moderno son por el pecado.

Cristo Jesús Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, somos tuyos en la Verdad.

El pecado existe y debe ser reconocido primero en toda sinceridad. Sinceridad falta al fariseo moderno. Debe ser confesado, acusado en toda humildad, esta humildad falta al fariseo de hoy. Debe ser expiado generosamente. La generosidad falta en el mundo moderno a estos fariseos egoístas, mezquinos, cobardes, superficiales. Señor,  la lanzada contra tu corazón abierto es el pecado. Vemos en tu sangre que sí hay pecado y que tu sangre es el precio preciosísimo para borrar el pecado del mundo, supremo y único mal. Para devolver al hombre su dignidad. “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Amén

(Estracto de un sermón de Mons. Federico Kaiser Depel, MSC)

Cuarto Domingo de Cuaresma

El cuarto domingo de Cuaresma, es llamado también domingo de Laetare. La palabra  Laetare quiere decir “alegraos”. La Iglesia invita en medio de estas prácticas cuaresmales a mirar hacia dentro, descubriendo cada uno su propio pecado, pero en la perspectiva alegre del que sabe que la misericordia de Dios es más grande. Pero el motivo más grande de gozo para los creyentes es la proximidad de la Pascua del  Señor.

Mons. Federico Kaiser, tomando la oración del inicio de la Misa “Danos Señor la gracia de celebrar con alegría esta Cuaresma”, nos dice:

“Debemos tener alegría en este tiempo Cuaresmal, porque nos dice la Biblia: “La alegría  del Señor es nuestra fuerza” (Nehemías 8,10). Viendo el Evangelio que es muy serio, nos damos cuenta que no falta la semilla de la alegría.

Por todas partes,  está la alegría, porque tenemos que estar alegres. Ante una tarea muy seria que Dios nos encomienda, necesitamos Alegría, porque sin alegría poco se alcanza o no se alcanza nada, donde se requiere esfuerzo y sacrificio.

Así en el Evangelio, nos damos cuenta sobre todo que el Hijo pródigo ha regresado y el Padre está feliz. Sí, Dios es feliz si soy penitente, si soy uno que sabe convertirse, volver con toda mi alma y llegar al corazón de mi Padre. El Segundo Hijo se dio cuenta que había música y baile, y el Padre dice a su hijo mayor que era necesario: “teníamos que celebrar fiesta, porque tu hermano volvió”. Se tenía que celebrar este acontecimiento. Celebramos fiesta hay gran banquete. La santa Iglesia, Cristo mismo por medio de esta liturgia quiere ser glorificado.

Dios quiere que le rindamos el culto que se explican con estas palabras: “Sirvamos al Señor con alegría”. Si no hay alegría, nuestro servicio no es gran cosa. Nunca perder la alegría. Debemos estar con Cristo, con el Padre Celestial, con el Espíritu Santo y Santificador que quiere trabajar en nosotros sobre todo en estos días tan serios y penitenciales de la Cuaresma. El clima del Espíritu Santo es la alegría y si usted deja este clima no se va a santificar gran cosa.

El clima del diablo es la tristeza, el mal humor, la melancolía, el rencor por alguna cosa que recuerda y no le deja ser feliz y alegre. La alegría es indispensable para ser cristianos santos. La Cuaresma ayuda para ser cristianos santos, alegres, de paz. Para rezar mucho, hacer bien nuestro examen de conciencia, confesarnos bien y hacer bien nuestros sacrificios. Todo es posible y se hace fácil si nos quedamos con el Espíritu Santo y vivimos en su clima que es la alegría.

Mandemos al diablo de paseo, alegrémonos mucho en el Señor. No demos en nuestra vida un lugar al diablo y sirvamos al Señor con alegría, la fuerza en el Señor es la alegría. Alegrémosnos mucho, para llevar bien este tiempo hasta la Resurrección, para que sea auténtica Cuaresma”

25 de marzo: Solemnidad de la Anunciación

“Gracias al «sí» de Cristo y de María, Dios pudo asumir un rostro de hombre”

Estas Palabras fueron pronunciadas por Benedicto XVI el 25 marzo 2007.  Al rezar la oración mariana del Ángelus, pronunció una hermosa catequesis sobre María Santísima en este tiempo de Cuaresma:

El 25 de marzo celebramos la solemnidad de la Anunciación de la Virgen María. La Anunciación, narrada al inicio del Evangelio de san Lucas, es un acontecimiento humilde, escondido –nadie lo vio, sólo lo presenció María–, pero al mismo tiempo decisivo para la historia de la humanidad. Cuando la Virgen pronunció su «sí» al anuncio del ángel, Jesús fue concebido y con Él comenzó la nueva era de la historia, que después sería sancionada en la Pascua como «nueva y eterna Alianza».

En realidad, el «sí» de María es el reflejo perfecto del «sí» de Cristo, cuando entró en el mundo, como escribe la Carta a los Hebreos interpretando el Salmo 39: «¡He aquí que vengo – pues de mí está escrito en el rollo del libro – a hacer, oh Dios, tu voluntad!» (10, 7). La obediencia del Hijo se refleja en la obediencia de la Madre y de este modo, gracias al encuentro de estos dos «síes», Dios ha podido asumir un rostro de hombre. Por este motivo la Anunciación es también una fiesta cristológica, pues celebra un misterio central de Cristo: su Encarnación.

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». La respuesta de María al ángel continúa en la Iglesia, llamada a hacer presente a Cristo en la historia, ofreciendo su propia disponibilidad para que Dios siga visitando a la humanidad con su misericordia…

En este período de Cuaresma contemplamos más frecuentemente a la Virgen que en el Calvario sella el «sí» pronunciado en Nazaret. Unida a Jesús, testigo del amor del Padre, María vivió el martirio del alma. Invoquemos con confianza su intercesión para que la Iglesia, fiel a su misión, dé al mundo entero testimonio valiente del amor de Dios.