CUARESMA, TIEMPO SANTO Y SANTIFICADOR

La Cuaresma es un tiempo litúrgico de penitencia y conversión en la que los fieles se preparan para vivir el misterio Pascual, es decir  la pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Tiene una duración de 40 días. En este tiempo, los 40 días nos recuerdan los días que Jesús pasó en el desierto antes de comenzar su vida pública.

Mons. Federico Kaiser, nos recuerda al respecto: “Cuaresma es el santo tiempo que nos  prepara para que viviendo con Cristo, llegar a morir con Cristo y poder Resucitar con Cristo a la Vida eterna.  Tiempo Sagrado que llama a la Conversión. Dios nos llama a todos. ¡Convertíos! Dice a los grandes pecadores que viven en el pecado y se olvidan de Dios. ¡Convertíos! Lo dice Dios a todo cristiano. Todo cristiano está llamado a ser un Santo auténtico. Es lo normal. ¡ Convertíos!  es el llamado a todos nosotros.”

Convertirnos a una vida con Cristo. Dios ha llamado a todo bautizado a una vida de santidad. Estamos obligados a ser santos. A veces pensamos que la santidad es sólo para un grupo determinado, para algunas personas. Pero, en realidad la santidad es para todo. Nos continúa diciendo Mons. Federico Kaiser:  “Viva su catecismo radicalmente y será un santo extraordinario. Rece, lleve vida de oración. Rezar es indispensable para llegar a la santidad. Rezar con gusto o sin gusto. Quien reza se santifica. Rece y será santo. Esta es la forma más sencilla para llegar a la santidad a que todo cristiano está obligado a ser.”

Pero la santidad auténtica está acompañada de la virtud de la alegría. Ella es indispensable para llevar una vida cristiana santamente austera. Quien es alegre y de oración siempre será fiel a su vocación cristiana. Mons. Kaiser nos enseña que, esta alegría es “Clima del Espíritu Santo. La alegría es energía para nuestra santificación. Pues si somos alegres, seremos capaces de pasar muchas pruebas y aún grandes obstáculos con entereza y serenidad.”  Con respecto a este tiempo de Cuaresma Mons. Kaiser nos exhorta a convertirnos a una Vida con Cristo. Llevar vida cristiana, vida de apóstol, de mortificación y a la vez Vida Alegre. En este tiempo se nos invita a una Vida de ayuno y mortificación. Pero siempre alegres. No es la alegría ruidosa y bulliciosa, sino la alegría serena, es decir, de Paz y gozo en nuestras almas. En estos 40 días de Cuaresma, llevemos una vida de sacrificio y mortificación, pero siempre serena y alegre. Una Vida cristiana santa. ¡Vivamos esta vida!

Para recordarnos  este tiempo santo -continúa diciendo Mons. Kaiser- nos invita la iglesia a que recibamos la ceniza en  la frente con esas palabras: “Acuérdate hombre que eres polvo y al polvo volverás.” En cuanto a tu cuerpo eres polvo, ¿porqué no tratarlo ahora con la austeridad cristiana para que se pueda configurar con Cristo?.   La sagrada ceniza nos recuerda esto: Ahora vivo muriendo cada día sanamente, santamente para más santidad. Viviendo con Cristo para morir con cristo. Esta vida nos prepara para resucitar con cristo.

Entremos en la Cuaresma en serena alegría y felicidad, en vida sana santamente mortificada y feliz. Recordemos: “Un santo triste es un triste santo. Un cristiano triste es un triste  cristiano”

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